Credits: Article and images by Israel Ortega @ Revolution Watch Magazine. See the original article here - https://revolution.watch/mxl/audemars-piguet-presenta-el-elegante-neo-frame-horas-saltantes/
En la historia de Audemars Piguet, el diseño nunca ha sido un mero envoltorio de la mecánica. Muy al contrario, ha funcionado como un campo de experimentación paralelo, donde nuevas formas de leer el tiempo dialogan con los lenguajes estéticos de su época. El delicioso Neo Frame Horas Saltantes que irrumpe en el universo relojero se inscribe plenamente en esa tradición: un reloj que no busca reinterpretar el pasado de manera literal, sino que lo hace dándole una nueva cara con herramientas contemporáneas, tanto técnicas como conceptuales.

Inspirado en el Premodelo 1271 de 1929, el Neo Frame recupera uno de los periodos más fértiles de la relojería de entreguerras, cuando el movimiento Streamline Moderne trasladó al diseño industrial la fascinación por la velocidad, la aerodinámica y la pureza de líneas.
El Streamline Moderne fue la versión más dinámica y aerodinámica del Art Deco, que brilló en los años 1930-1940 durante la Gran Depresión. Inspirado en la velocidad de aviones, trenes y barcos, destacó por sus largas líneas horizontales, curvas suaves y redondeadas, superficies lisas, uso de cromo, vidrio bloque y ventanas tipo ojo de buey. Transmitía modernidad, progreso y optimismo futurista con elementos náuticos como barandillas de barco y portholes, aplicados en estaciones de autobús de Greyhound, diners de carretera, edificios de transporte y residencias en Miami Beach y en Los Ángeles (como el icónico Pan-Pacific Auditorium). Era algo así como un Art Deco simplificado, barato y que exudaba dinamismo a pesar de no moverse.

En este contexto, AP propone una caja rectangular de oro rosa de 18 quilates, definida por gadroons verticales mecanizados por CNC que recorren los flancos y se prolongan visualmente hasta las asas. No se trata de un gesto decorativo: estos relieves estructuran la caja, refuerzan su identidad arquitectónica y establecen un vínculo directo con los códigos de los años treinta.

La construcción de la caja es tan relevante como su apariencia. Con unas dimensiones de 34.6 × 34 mm y un grosor contenido de 8.8 mm, el reloj ha sido objeto de un refinamiento ergonómico minucioso para adaptarse a los estándares actuales de confort. El fondo, la corona y hasta la masa oscilante replican el motivo de los gallones, logrando una coherencia visual poco común incluso en la relojería contemporánea.
Sin duda, el elemento más notable del Neo Frame Horas Saltantes es su carátula de zafiro con tratamiento PVD negro, desprovista de marco metálico en las 12 y las 6 horas. Esta decisión, estéticamente radical, planteó un desafío técnico significativo: garantizar la hermeticidad sin recurrir a soluciones convencionales. La respuesta fue una arquitectura inédita, en la que la placa de la esfera se fija directamente al cristal de zafiro antes de atornillarse a la caja, asegurando una hermeticidad modesta a 20 metros sin comprometer la pureza del diseño.

La indicación del tiempo se articula mediante dos ventanillas, una para las horas saltantes instantáneas y otra para los minutos de arrastre. Esta configuración, heredera directa de los relojes de pulsera con horas saltantes de principios del siglo XX, privilegia la legibilidad y refuerza el carácter gráfico del conjunto. Los numerales blancos sobre fondo negro, enmarcados en oro, concentran la atención en lo esencial y convierten la lectura del tiempo en un acto casi tipográfico.
En el corazón del reloj late el Calibre 7122, el primer movimiento automático con horas saltantes desarrollado por Audemars Piguet. Basado en la arquitectura del Calibre 7121, este movimiento introduce una solución técnica clave: un sistema de amortiguación patentado que previene el salto involuntario de las horas en caso de impacto. Para reforzar esta fiabilidad, el disco de las horas está fabricado en titanio, mientras que el de los minutos, en aluminio, ofrece una indicación progresiva precisa. Con una reserva de marcha de 52 horas y una frecuencia de 4 Hz, el Calibre 7122 combina innovación funcional con acabados tradicionales visibles a través del fondo de zafiro.

Más que un capricho de estilo, el Neo Frame Horas Saltantes es una reflexión sobre la continuidad del lenguaje de Audemars Piguet. Un reloj que demuestra que el legado no se conserva repitiéndolo, sino reinterpretándolo con rigor técnico, sensibilidad histórica y una clara vocación contemporánea.

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