Credits: Article and images by Tracey Llewellyn @ Revolution Watch Magazine. See the original article here - https://revolution.watch/mxl/audemars-piguet-en-watches-and-wonders-2026-atelier-des-etablisseurs/
A comienzos de este año, durante el Social Club anual de Audemars Piguet, la marca presentó novedades que incluían nuevas versiones del Royal Oak, pero que también exploraban líneas y objetos situados un poco al margen de ese modelo icónico. Aquellas piezas planteaban una pregunta: ¿qué más quiere ser esta manufactura? Bajo la dirección de la CEO Ilaria Resta, esa pregunta se está respondiendo con una claridad poco habitual. El patrimonio histórico no se trata aquí como un archivo estático, sino como un sistema vivo.
El Atelier des Établisseurs es la expresión más nítida de ese cambio hasta la fecha. Se inspira en el modelo del établissage del siglo XVIII y lo reconstruye como una estructura contemporánea. El objetivo no es recrear el pasado, sino recuperar su lógica: series reducidas, conocimiento distribuido y la idea de que un reloj puede ser la suma de contribuciones individuales y reconocibles, en lugar del resultado de un proceso industrial único. Las tres piezas inaugurales lo dejan claro: cada una es, en esencia, un ejercicio de coordinación entre joyeros, grabadores, lapidarios, diseñadores de movimientos y relojeros, que en muchos casos trabajan fuera de los muros de la manufactura.
La trilogía inaugural:
Las piezas no definen los límites del proyecto, sino que muestran lo que es posible cuando se reducen las restricciones comerciales.
Galets

Inspirado en el modelo Arabella de 1972, es la pieza más contenida de las tres: un pequeño reloj de oro con forma de guijarro, construido en torno a una esfera de piedra y una pulsera compuesta por eslabones irregulares engastados en piedra, que se mueven como elementos sueltos antes que como componentes fijos. El reloj se lee ante todo como joya, pero el calibre 3098 de forma irregular que alberga en su interior —con puentes graneteados a mano— ha sido adaptado para seguir la geometría de la caja, y el ensamblaje está a cargo de un único relojero.

Nomade

Le Nomade cambia por completo el formato. Está concebido para existir en distintos estados: puede llevarse en la muñeca, en el bolsillo o apoyarse sobre una superficie. Incorpora el calibre 7501, esqueletizado mediante la técnica tradicional del calado con sierra de pelo que Audemars Piguet preserva desde los años treinta. En este caso, es la propia arquitectura del movimiento la que indica la hora, sin recurrir a una esfera convencional. La caja, que combina una estructura metálica con piedras talladas con precisión, tiene tanto protagonismo como el calibre.

Peacock

Esta pieza se adentra en el territorio del autómata. Se trata de un reloj secreto cuya caja se abre en su totalidad para revelar un pequeño pavo real esmaltado y una discreta indicación de la hora. El grabado, el esmaltado y el engaste de piedras tienen aquí absoluta prioridad. El mecanismo fue concebido por Giulio Papi y presenta un indicador de horas deslizante sobre un movimiento decorado con guilloché de sol.
Este programa sitúa a Audemars Piguet en la estela de proyectos que ponen al individuo en primer plano. MB&F ha construido su identidad en torno a colaboradores acreditados como coautores. Su precedente, la serie Opus de Harry Winston, cedía las riendas a artesanos independientes y les permitía firmar el resultado. El reciente programa de colaboraciones de Louis Vuitton con Kari Voutilainen, Rexhep Rexhepi y, más recientemente, De Bethune, ha dado lugar a algunas de las piezas más innovadoras de los últimos años.

Lo que hace AP es cercano, pero no idéntico. El énfasis aquí recae menos en nombres externos y más en reconstruir una manera de trabajar. Dar nombre a los artesanos forma parte de ello, pero también lo es mostrar cómo toma forma un reloj cuando las responsabilidades se dividen deliberadamente y luego se recomponen. Las listas de colaboradores que acompañan a cada pieza son inusualmente largas para una gran marca, y eso es intencional.

Hay también una dimensión estratégica. Mientras que RE[Master] revisita referencias concretas y las actualiza con técnicas actuales, el Atelier des Établisseurs opera de otro modo. Bebe de categorías, oficios y métodos presentes en el archivo histórico, pero sin atarse a un único modelo del pasado. Eso le da a AP margen para hablar de su historia sin repetirla.
Visto en conjunto con las presentaciones de enero, la dirección se vuelve más legible. Audemars Piguet no se aleja del Royal Oak, pero construye un relato paralelo en el que la marca se define por un corpus de trabajo más amplio. El Atelier des Établisseurs es el mecanismo para lograrlo: conecta la producción contemporánea con una forma anterior y menos centralizada de hacer relojes, y al hacerlo, amplía lo que “patrimonio” significa en la práctica.

Credits: Article and images by Tracey Llewellyn @ Revolution Watch Magazine. See the original article here - https://revolution.watch/mxl/audemars-piguet-en-watches-and-wonders-2026-atelier-des-etablisseurs/






